marnuj

Año 3 | No. 11 | 2016.

| El Librero

Dejen ustedes de lado el empalagoso e hiper comercial 14 de febrero,  dejen también la primavera  con sus abejas y flores, en este número de MARNUJ, nos dedicaremos a recomendarles diversos títulos que hagan que se olviden de la miel que implica el amor romántico muy al estilo teto de Romeo y Julieta… Así que si lo suyo es probar otras onditas de placer entre látigos, esposas y otros juguetitos, ya sea de manera compartida o a solas, están leyendo el artículo adecuado…

Por Itzel Santos | Junio 2016


Comenzaremos por hablar del afamado y también aborrecido Donatien Alphonse Francois de Sade, más conocido como Márquez de Sade, nacido en Francia en 1740, personaje que supo mediante su literatura y aunque desde el encierro, denunciar los actos y filias sexuales que realizaban a escondidas todas las clases sociales, pero en especial la burguesa, no por nada  entre sus personajes es común que encontremos a clérigos lujuriosos, que nos dibujan con claridad que estos “Representantes de Dios en la tierra"  son más pecadores que el resto de los mortales, situación que aún incomoda cuando no se quiere aceptar que la iglesia también es un invento burgués muy bien estructurado, sentado sobre la base común de la doble moral… pero de ello hoy no nos ocuparemos.

De Sade podríamos leer cualquiera de sus obras y encontraremos placer desmedido, no pornografía, sino solo y basto placer, deseos sin tabú y sin rienda, que nos puede herir. Sí, es posible que la primera vez nos plantee un derechazo noqueador, e incluso sino somos aptos para él, seguro nos sembrará temor y asco…

Pues sus obras prohibidas se sustentan en una de sus máximas aseveraciones en que plasmaba más o menos lo siguiente: Todos los seres son iguales ante la naturaleza. Por lo tanto, él no considera que sea un pecado darse placer mediante otro, vaya como aquí en México rasposamente se diría  “si tu quieres y yo quiero ¿cuál es el problema?”, aunque con frecuencia el Márquez iba más allá, es decir sin acuerdos de por medio, pues también aseveraba que los seres humanos sólo son objetos de placer y como objetos no poseen el derecho de opinar si quieren o no satisfacer a otros. Así que si ustedes deciden salir al encuentro de este escritor, deben estar conscientes de que sus letras hablan directo y sin sonrojo hasta el punto del libertinaje.

Aunque también hay que decir que pese a que se consideraba ateo, en algún momento justificó sus obras diciendo que deseaba que quienes las leyeran aborrecieran los actos allí plasmados y para conseguirlo había que mostrarlo tal cual e incluso más aberrante si era posible. Entre los actos más despreciables en sus letras plasmados, encontramos el sexo anal muy repetitivo en todas sus obras vetadas, tales como “Justine o los infortunios de la virtud”, “Filosofía del tocador”, “Los 120 días de Sodoma” o “La escuela del libertinaje” y “Juliette” o “Las prosperidades del vicio”, ojo recordemos que en esa época el acto de sodomía era altamente despreciable.


Y si queremos seguirnos de filo con las onditas sádicas, que significan obtener placer mediante el maltrato a otro y bautizadas así por Sade, tenemos otra novela erótica para su deleite, ahora escrita por una mujer, también francesa, llamada Dominique Aury, la cual es mucho más reciente, para ser exacta 1954.  Ésta trata de una fotógrafa que por decisión propia decide involucrarse en un círculo de gustos sedéanos y ser objeto de todos ellos hasta llegar a perder la voluntad y la individualidad, por cierto podemos encontrar su versión en película, también de manufactura francesa, ésta data de 1975. Y por favor no confundir la trama ni nada con 50 Sombras de Grey, esta sí es literatura erótica de calidad.

Y si se quieren pasar del otro lado, “La Venus de las Pieles”, de 1870 escrita por el austriaco Leopold von Sacher-Masoch, los espera con Wanda, quien hará realidad todas sus fantasías de dominatriz, si quieren ser dominad@s, sin duda este libro es el adecuado con ropa fetichista de cuero y todo.

Ahora que si de placer infinito se trata y ni las chaquetas mentales son suficientes, tenemos a Charles Bukowski, quien nos puede llevar hasta la puerta del cuarto 69, en donde después de 20 billetes nos estará esperando “La máquina de follar”, una despampanante rubia voluptuosa, que si nos va bien, solo nos follará sin tener que llorar de amor… O su padre podría comenzar a llamarle puta vulgar y cuidado, que si se empecina en amar, lo mejor será irse con el pajarito a otro lugar.

Sin duda ese Bukowski es un genio ebrio (en la dimensión en que ahora se encuentre), este hombre  si de cuentos y poemas sobre sexo, drogas, alcohol y demás arrebatos se trata, seguro nos deja una grata sonrisa, no sólo de placer, sino de gracia, debido a su buen humorado sarcasmo  que hace ver lo obsceno y aberrante de la vida como un cómic perfecto de lo cotidiano.


Sin duda este escritor norteamericano nacido en Alemania, allá por los años 20´s, es bastante recomendable para olvidarse un rato del amor románticamente corrosivo, aunque al último terminemos aferrándonos más a él y no por amor, sino por deseo… coger rico a veces se vuelve una costumbre y caemos en el mismo error de todo el mundo, terminando por denominar como AMOR aquel espejismo al que por si fuera poco al no poseer, extrañaremos como si en verdad  tuviéramos el sentimiento clavado en el alma y el corazón, eso y beber una copa entre cuento y cuento, son los riesgos Bukowkianos qué a decir verdad, bien vale la pena correr.

Y para cerrar con broche de oro las recomendaciones, qué no significa cerrar el tema, porque nos faltan muchos autores de distintas épocas que nos han legado sus enseñanzas antirománticas… No podemos irnos sin leer a Juan José Arreola, escritor jalisciense autodidacta nacido en 1918, el cual escribió muchos cuentos, quizá su gran imaginación provenía de los muchos oficios cercanos al mundo editorial y literario a los que se dedicó.

 Y en esta ocasión recordaremos su cuento “Anuncio”, un poco menos realista, soez y futurista que el de Charles, pero que de igual manera nos habla de una linda señorita que para desahogar pasiones a solas, hacía uso de la maravillosa PLASTISEX, que no usa baterías, sino que se enchufa en cualquier contacto y por si fuera poco gasta lo mínimo en energía eléctrica, lo cual la hace una perfecta inversión, además cuenta con dos hermosas mamas antojables que son recipientes de licor, listos para saciar la sed en esos encuentros pasionales con aquellos solter@s que decidan arriesgarse a probar lo nunca antes sospechado. Por si fuera poco está construida de una aleación casi indestructible lo cual la hace perfecta para cualquier posición y actividad según la intensidad y los gustos de cada uno.

Así me despediré diciendo que, fuera de la literatura, mucho sobre el amor y el placer ha sido escrito, no por nada me vienen a la mente algunos títulos como “El arte de amar” de E. Fromm, “Amor líquido” de Bauman, “Las palabras dulces, los discursos  del amor”, “La llama doble” de Octavio Paz, los cuales como bien diría Juan Antonio Espíndola en “Amor y placer, pasión por la Ignorancia” sólo tratan de cuadrar teóricamente lo que debe ser el amor y el placer y cómo se han de vivir, motivo por el que muy poco se apega a la realidad, pues a la hora de la hora todo eso sale sobrando porque los humanos, humanos somos y por ende cambiantes, así que lo queramos o no también nos regimos por pasiones múltiples, mismas a las que muy pocas veces sabemos frenar, ni modo señor@s al fin y al cabo animales somos, pero procuren siempre hacer acuerdos con los cómplices elegidos, que como diría el recientemente recordado Benito Juárez, “El respeto al derecho ajeno es la Paz” y cuando los acuerdos se brincan las acciones eróticas alternativas o extremas se vuelven crímenes pasionales o solo crímenes vulgares y eso ya no es ondita.

De igual modo si lo suyo es planchar por planchar, pues sólo sean sinceros y no embauquen a otr@s en amores que terminan siendo ridículos para quienes los padecen y riesgosos de venganzas vudú para quienes se agandallan y si lo suyo es el goce de color rosa así tipo Capuleto y Montesco, traten de no sufrirlo hasta el suicidio, que al fin y al cabo lo interesante de esta vida es gozar y si es posible hacerlo al mismo tiempo que amar, que ello intoxicante o no, vaya que es disfrutable. Espero nuestras recomendaciones les de material de sobra para vivir nuevas experiencias en la intensidad que a cada uno le agrade.