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Año 2 | No. 7 | 2015.

| La Ficción de la Fe

Hoy somos testigos de cómo el futuro por fin nos alcanzó, y aunque todavía no comemos Zoilent verde, sí es verdad que muchas predicciones hechas por la ciencia ficción se han cumplido, y como ha sido siempre, las ideas que alguna vez parecieron absurdas, terminan por ser una realidad común. Seguramente nadie creyó que el viaje a la luna de Julio Verne en verdad se llevaría a cabo (o al menos eso dicen).

Por Az Caballero | Abril 2015


¿Pero acaso la ciencia ficción solo trata de adivinar el futuro tecnológico y científico que nos espera? Si es verdad que los temas más recurrentes en el género de la ciencia ficción, se basan en descubrimientos científicos y tecnológicos, no es todo el contenido que puede encontrarse en él.

Existen tramas que vinculan la parte tecnológica con la temática espiritual, como por ejemplo, Neon Genesis Evangelio, en donde se pueden ver gigantescos robots (mechas) que combaten con ángeles para impedir la extinción del hombre, y en donde identificamos símbolos y nombres de la Cábala Judía.

También está Nirvana (1997), donde vemos cómo un personaje de videojuego toma conciencia de sí mismo y le pide a su creador que acabe con su vida, pues no soporta el dolor de morir una y otra vez. O Autómata (2014), donde Cleo un robot femenino se pregunta acerca el origen del hombre, sobre el creador primario.

Pero hay una trama en especial que articula de manera maravillosa lo espiritual con lo tecnológico, y me refiero a la saga de Matrix. En esta historia podemos encontrar 3 corrientes ideológicas muy marcadas en las tres películas, quizá en alguna más que en otra, pero siempre latentes, que son el gnosticismo cristiano, el budismo y la masonería.

Primero, en el gnosticismo los iniciados no se salvan por su fe, sino que lo hacen por medio de la "gnosis", o conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe. Ni la fe ni la muerte de un Cristo bastan para salvarse, el ser humano es autónomo para salvarse a sí mismo. Aunque sí reconocen a un guía que servirá como guía para los que quieren ser "salvados".

Si recordamos, a Neo todo el tiempo lo identifican como "el elegido" (el único), como aquel que los guiará a la libertad. Esto sin tomar en cuenta todos los conceptos y palabras totalmente de índole judeocristiana, como la "Trinidad", el "Nabucodonosor", Sion o la capacidad de su profeta de hacer "milagros" y de revivir a los muertos.

Después tenemos la parte masónica, que también se aprecia claramente a lo largo de la película. Podemos darnos cuenta de ello desde que nos dejan en claro que el creador de todo, de la matrix y de la rebelión de las maquinas, es "el Arquitecto", concepto que los masones vinculan con Dios y la conciencia universal.

La rivalidad de la pitonisa y el arquitecto caracterizan la eterna batalla entre la razón y la espiritualidad, se confrontan lo humano con lo divino, dando origen a la más grande batalla sostenida por el hombre en contra de sí mismo.

El descubrimiento de lo que es la propia realidad hasta alcanzar el conocimiento de la verdad, es uno de los objetivos primordiales en la masonería, así como también lo es para Neo dentro de la película, pues él se sabe viviendo una farsa (como la mayoría de los seres humanos) y no puede seguir existiendo engañado, así que va en busca del conocimiento como cualquier masón iniciado lo haría.

Y por último tenemos la parte que hace alusión al budismo. Al igual que en la perspectiva gnóstica-cristiana también encontramos a alguien que funge como salvador o guía, llamado bodhisattva, que es aquél que ha emprendido el camino del Buda o de la iluminación.

En otra parte de la película Morfeo define la matrix como una "prisión para la mente", una estructura dependiente; concepto que es muy similar al del Samsara en el budismo, el cual enseña que el mundo en el que vivimos nuestra vida cotidiana está construido sólo a partir de las proyecciones sensoriales formuladas desde nuestros propios deseos. Para el budismo y según Matrix, la certeza de la realidad basada en la experiencia sensorial, la ignorancia y el deseo, mantiene a los seres humanos bloqueados en la ilusión, hasta que sean capaces de reconocer la falsa naturaleza de la realidad y renuncien a su equivocado sentido de identidad.


Es así que podemos darnos cuenta que Matrix no solo innovó en cuanto a efectos especiales o secuencias de acción se refiere, sino que también es rica en simbolismos y mensajes filosóficos, además de ser un excelente ejemplo de que dentro de la ciencia ficción se vinculan más elementos que sólo la ciencia y la tecnología, que por más que el ser humano intente crear un mundo virtual a su alrededor, nunca podrá negar su naturaleza espiritual.