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Año 2 | No. 10 | 2015.

| Arte Huichol

Desde tiempos prehispánicos el hombre a buscado diferentes maneras de ampliar su limites tanto mentales como espirituales, algunas veces ayudados por la meditación y otras tantas por sustancias que sirven para relajar el cuerpo y expandir el alma. ¿Pero qué pasa cuando el arte, la religión y los alucinógenos se mezclan? el resultado puede ser casi divino.

Por Fernando Solares | Diciembre 2015


Tal es el caso del arte huichol, reconocido en México y en el mundo, como una expresión artística que nos cuenta sobre la historia de la cultura huichol, su cosmología, sus tradiciones, dándonos un panorama de lo que ha sido su sociedad, la cual a pesar de la conquista mantuvo su autonomía.

LosHuicholes son una de las etnias que ha logrado permanecer “pura” desde tiempos de la conquista española. Se encuentran en las montañas de la Sierra Madre Occidental, al norte de Jalisco; donde día a día la naturaleza los sumerge en enigmáticos mundos, habitados por lunas, soles, árboles, laberintos, montañas y océanos cósmicos que inevitablemente aparecen expresados en el arte, la religión y las costumbres de los Huicholes.

Si nos metemos un poco de historia, durante el periodo de la Conquista, muchos sobrevivientes de diversos pueblos indígenas principalmente el huichol, huyeron hacia el interior de la Sierra Madre Occidental, donde el acceso era difícil, logrando escapar de la destrucción dejada por las tropas españolas, conservando así su autonomía. Podríamos decir que no hay otro grupo étnico en México que conserven tan profundamente sus creencias, cultos y tradiciones como los Huicholes.

¡Éntrale al corazón de Dios!

El arte Wixarika o Wirrárika proviene de una tradición ancestral, de una época donde el mara’akame (chamán) huichol realizaba una transcripción física de las imágenes que veían bajo la influencia del hikuri, permitiéndoles burlar el límite de lo desconocido y así poder relacionarse con lo divino. Estas obras de arte, creadas tradicionalmente por los mara'kames, se les conoce con el nombre de nierika, son hechas por chaquiras o con hilo, y cada una lleva diferentes símbolos relacionados con la historia de la cultura huichol, leyendas de su cosmología que nos dan un panorama de lo que ha sido la sociedad wixárica, por ejemplo, Tatewari es una deidad que se le relaciona con el fuego y fue quien les enseño los ritos y costumbres religiosas desde tiempos inmemoriales. Dada su importancia, a Tatewari se le representa con el mezquite y el color café rojizo. Otra deidad importante para los wixáricas es Tamat’s Kauyumari, quien formo el mundo y es representado con al venado, el coyote, el pino y los torbellinos.

Pero nierika no sólo es el término que se utiliza para nombrar estas obras de chaquira, sino un término asociado con un amplio conjunto cultural, social y ritual que contiene tanto las manifestaciones materiales como espirituales, que rigen la vida de los huicholes. Nierika es el "donde ver", la visión del mundo secreto de los antepasados y, al mismo tiempo, un espejo que les permite contemplar su rostro verdadero. Se podría decir que es una forma de escritura, ya que a través de estas obras los huicholes nos cuentan sus historias y sus mitos, dejando en cada una de ellas un pedazo de su vida.

Debido a su naturaleza religiosa, los nierikate (plural de nierika) tienen dimensiones distintas a las del arte contemporáneo que encontramos en museos y galerías. Su mundo está dividido en tres universos: el de la mitología, los wixáricas sostiene que la vida empezó en el océano; el referente al maíz, donde se desarrolla la vida cotidiana y las tradiciones huicholes; y el que tiene que ver con el misticismo, el cual revela el mundo y el arte de sus rituales que los distingue y les da identidad como comunidad huichol.

 

¿Y México, Pa’?

Los nierikate se han convertido en una de las pocas expresiones vivas de arte indígena moderno, ya que los huicholes son de los pocos grupos indígenas de México (y me atrevería a decir, del mundo) que ha logrado conservar sus tradiciones, pero que al mismo tiempo busca nuevas formas artísticas para perpetuar su visión en un mundo globalizado.

Pese a que los wixárikas tienen pocos espacios donde vender sus creaciones, y en muchas ocasiones los intermediarios que compran su obra para revenderla, ganan mucho más que los productores mismos, el arte huichol llega, cada vez más, a todos los rincones del planeta con diversas exposiciones que se han hecho en México, y en el extranjero como en Estados Unidos o Francia.

Entre los artistas huicholes destacados se encuentran Emeteria Ríos Martínez, quien ha fabricado un número de murales con cuadros de estambre. José Benítez Sánchez fue un artista chamán, quien ayudó a expandir los cuadros de estambre de su anterior función decorativa a piezas más grandes.

Es tal la fascinación por este arte que empresas internacionales se empiezan a interesar por el mismo, tal es el caso del “Vochol”, un Volkswagen que fue intervenido por artistas huicholes en su exterior; o de la marca de tenis New Balance que en colaboración con el diseñador Ricardo Seco, crearon una línea de tenis inspirada en el arte huichol.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, debido a su comercialización, se ha dejado de lado el sentido original de esta forma de arte y han sido muchas las opiniones negativas con respecto a este tipo de colaboraciones, ya que la cuestión de la globalización ha llevado el arte huichol a ser usado más como una herramienta de diseño, y no como una representación cosmológica, que en realidad es su objetivo principal.

Por mi parte creo que los tiempos cambian, y aunque es cierto que ya no son los mara'kames los únicos que elaboran nierikas, parte de su naturaleza sigue presente en las manos de diversos artesanos huicholes que, no obstante, gustan de conservar y recrear los símbolos de lo sagrado de la cosmovisión de su pueblo, por lo que continúan siendo un regalo que nos dan los adivinos para que recordemos nuestro origen olvidado.