marnuj

Año 2 | No. 9 | 2015.

| El Librero

¿Alguna vez han escuchado de la ola de material de lectura Freak?

Pues más allá de la traducción literal que tiene esta palabra, la corriente hace referencia a todo material que tenga que ver un poco con los cómics, el manga y sus contenidos, son historias de culto de temas variados, son una mezcla de mito y ciencia ficción que llegan a situarse en nuestros gustos a tal grado de convertirse en Best Sellers que se agotan y son reimpresos una y otra vez sin saciar la demanda de sus seguidores o se escasean y se vuelven una joya difícil de conseguir.

Por Itzel Santos / Septiembre 2015


En Japón existe un término específico para quien por obsesión hacia algo adopta determinada postura de vida, el término es "otaku". Las personas que se obsesiona hacia algo pueden adoptar distintas maneras de conducirse ante los demás, todo ello con el afán de denotar claramente y con exageración sus gustos.

 En el caso de quienes encuentran su mayor placer en  alguna lectura suelen  adoptar una forma de vivir bastante peculiar, es por ello que ser Fan o coleccionista no es lo mismo que ser un "otaku", este último ya tiene en sí una carga fuerte de obsesión que es de cierta manera inofensiva, pero ya raya en lo enfermo, pues quienes se consideran afines a esa corriente, andan disfrazados así día y noche, es decir no lo hacen solamente en fiestas de disfraces e  incluso se manejan las 24 horas según lo aprendido mediante la historia de su preferencia, en conclusión no es una pose, sino un forma de vida, con todo lo que ello implica y suelen no admitir otras posturas a lo que practican como filosofía de vida pues se vuelven dogmáticos.

Entre los libros que han creado hordas de fanáticos encontramos:

Harry Potter es una historia dividida en siete  libros, su autora, la británica  J. K. Rowling. La trama trata de magia y de la eterna lucha entre el bien y el mal  que centra sus acciones en la ambición desmedida de un mago malvado que quiere conquistar un mundo mágico. 

Este material apareció por primera vez en el año de 1997, sin que nadie sospechase cuantos seguidores tendría, incluso al grado de ser la base para grandes producciones hollywodenses. Según los datos que circulan en el ciber espacio, esta historia ha sido traducida a 65 idiomas y su éxito ha sido rotundo al rededor del mundo, siendo el libro más solicitado de todos los tiempos, el último número fue publicado en el año 2008, pero aún hoy, la serie sigue siendo de las más buscadas.

Y la octava y última película ha sido lanzada en el año 2001, toda la serie fílmica también ha roto récord en lo recaudado por una película y la verdad no es para menos con todos los escenarios, miles de extras y efectos especiales de los que han echado mano para situarse exitosamente en el gusto de grandes y chicos.

Quizá el éxito de la historia se deba a la cercanía de su estructura con la del mundo real, ya que dentro de la misma historia el mundo mágico no es tratado como algo lejano a la realidad humana, sino como algo paralelo. Además de que los personajes no se quedan estancados, crecen y los lectores que iniciaron la aventura junto a Harry, también lo hacen, lo que lo vuelve un personaje idóneo para volverse icono de una generación.

No por nada al rededor del mundo a la par de los libros y las películas, se vendieron millones de artículos que van desde dulces en  envases que asemejan a pócimas mágicas, bufandas sencillas de dos colores emblemáticos para Howarts, joyería, varitas mágicas hasta disfraces completos para personificarse como alguno de los protagonistas de esta famosa serie.

Otra novela, no tan popular como Harry Potter, pero también un icono es El señor de los anillos, escrita por el británico J. R. R. Tolkien y de la cual el Hobbit es su origen, historia que fue  publicada por primera vez en 1937 y a la que se le anexaría lo que le da cuerpo al Señor de los anillos hasta 1948.


Es una historia épica que actualmente se encuentra dividida en tres tomos: “La comunidad del anillo”, “Las dos torres” y “El retorno del Rey”, pese a que originalmente su autor no la haya pensado impresa de esta manera, sino sólo como un número.

Sobra decir que cuando salió en cine muchos esperamos cada nueva parte con inmensa desesperación, pese a que los films son sumamente largos, lo cierto es que con tantos efectos especiales, de muy buena calidad por cierto, aligeraban mucho el tiempo, pero eso sí aventarse la trilogía desde el sillón de casa sí es bastante maratónico.

De igual modo que para Harry Potter, para El Señor de los anillos también fueron creados desde figuras de colección, joyería y disfraces completos; que para quienes se volvieron fans de hueso colorado fue lo mínimo que podían encontrar en el mercado para saciar un poco sus deseos de sentirse parte de la comunidad de hobbits, elfos, hadas, reyes o magos.

En fin, igual cada uno de ustedes también tiene dentro de sí y muy secretamente un "otaku", pregúntenselo y platíquenlo con su almohada, que de igual manera se descubren parte de alguno de estos dos libros o incluso parte de algún cómic como el de la renovada "Guerra de las galaxias" o de cualquier otra historia, nada más no se la crean tanto, pues la realidad siempre está a la vuelta de la esquina y no está tan padre tratar de evadirla...