Dependiendo del contexto en el que ubiquemos a los “colectivos”, estos adquieren su carácter, motivo y versatilidad; de arte, religiosos, musicales, de protesta, de paz, de “choque” (cómo los que organiza el gobierno), delictivos, de transporte, ¿Por qué no mencionarlos?, como el antes llamado Colectivo Ruta 100 en la capital del país, y así en muchas otras naciones, u otros mas exóticos como los que organizan grupos elitistas en política y educación, también en pro de las preferencias sexuales poco comunes de ciertas comunidades, los que se reúnen para formular nuevas teorías del apocalipsis o de conspiración en contra del orden establecido, o al contrario para dar a conocer al mundo nuevas alternativas a la vida espiritual, al saber, al conocimiento y todos aquellos que se reúnen por una causa común, pero no así siempre, con el mismo objetivo. 

Por Alfredo César Mora López

En esta ultima frase encontramos el denominador de toda esta expresión, reunión, reunirse, reunidos, etc…, un colectivo parece ser en efecto una reunión, así, sin más, un colectivo es una reunión de personas para lo que sea. Muchas preguntas surgen de todo esto al contemplar la colectividad en la era humana, ya podemos imaginar a los Australopithecus y sus posteriores reuniéndose para cazar, para comer, para observar a los que morían a causa de algún ataque de un animal o a manos de miembros de otra tribu, y en estos casos, ¿eran colectivos los que se creaban a partir de tales circunstancias?,¿ y que tal en otros tiempos?, como en el Cem Anahuac (el único mundo), allá de la época del México Tenochtitlán, cuando se llevaban a cabo por diversos motivos los sacrificios humanos, aquellos que eran presenciados por las multitudes gustosas de alimentar la tierra con la sangre de los aún vivos en ofrenda al hambre y sed de los dioses como Huitzilopochtli que retribuían con años de abundancia tal gesto de parte de los grupos sacerdotales y de la población en general. El ser humano, más que cualquier otro animal, posee la particularidad de reunirse para causas que van más allá de los motivos reproductivos y de supervivencia, y a partir de esto es como concebimos que estas reuniones, estos colectivos se den por doquier, por mil y un motivos. Ahora quiero centrar atención en 3 casos muy particulares, estos, a mi parecer, son los mas representativos en el tema que tratamos aquí, actualmente, por causas sociales, políticas, religiosas y culturales, por mencionar las mas relevantes,  a este respecto, que trascienden en direcciones diferentes, dependiendo de donde se coloque a contemplar el buen espectador.


El primer caso es algo muy actual en el contexto político-social Venezolano, allá en aquel país grupos llamados “colectivos” se hacen presentes en las calles y, armados, organizados y apoyados, a decir de muchos, por el gobierno, amedrentan a la población y sobre todo a inconformes de la misma,  la policía parece apoyarlos y hasta colaborar con ellos, una situación indignante para la mayoría. Entra en los paradigmas del control gubernamental y político del mundo y como siempre crea muchas especulaciones al respecto. Es interesante como las perspectivas se dividen en torno a un evento de tal magnitud, en la comunidad internacional se observa el actuar de estos grupos autodenominados “de paz”, aunque de eso obviamente no contienen un ápice.  Interpretamos lo acontecido al pueblo de Venezuela, a través del ojo de la internet  y de las noticias de diversos medios electrónicos e impresos; por supuesto a lo que nos concierne en esta ocasión, vemos lo que los colectivos pueden llegar a significar también en actos de violencia e injusticia, me atrevo a declarar.

Ahora hablemos acerca aspectos de la religiosidad del ser humano, esta religiosidad que a veces y de manera lamentable provoca polémica, odio, división social y cultural y otras cuestiones poco agradables también, sin embargo, en este caso no parece ser así, el colectivo del que hablamos se llevo a cabo por mucho tiempo sin que nada grave, violento o desagradable sucediera en bastantes años que se sepa; se le conoció con diversos nombres, probablemente no fue uno sólo, sino varios con el mismo estandarte y recuerdo que había propaganda en bardas, postes y hasta a manera de volantes, a la fecha se siguen realizando colectivos como ese aunque no con la misma cantidad de seguidores, en parte también por la disminución de fieles en la iglesia católica mundial. Nos trasladamos hace algunos años para recordar el ya pocas veces sonado, colectivo: “100,000 jóvenes al encuentro del resucitado”, evento que se llevó a cabo en estadios de futbol, explanadas municipales, auditorios, a calle cerrada, en avenidas y en el que “los chavos”, se reunían para, huelga decirlo, encontrarse con la reencarnación, probablemente espiritual, de Jesucristo, o al menos eso nos hacían pensar, lamentablemente nunca asistí a uno de estos colectivos para constatarlo.


Por ultimo en la lista de estos ejemplos esta la música, ¿Qué otra cosa en este mundo crea la posibilidad de que tantas personas en un mismo lugar se dejen llevar por la algarabía, la pasión, la admiración, el sonido, la moda, la enajenación, las drogas, el arte o, todos los factores anteriormente descritos juntos?, los famosos colectivos musicales,  donde se funden muchas almas para entonar las canciones de sus músicos favoritos, o bien para relajarse, bailar y hasta darse unos buenos madrazos, es más,  para lo que se desee.

Destacan los colectivos musicales por su naturaleza multitudinaria, perdurable, cambiante, multicultural y llena de energía, surgen las masas encuarteladas en diferentes agujeros de la ciudad a causa de las masas que la música puede organizar. Recordemos ya los más famosos, esos que hasta cambiaron el mundo en épocas de transformación social y política, espiritual y sexual, así cómo propiamente musical y cultural. Uno de estos es por supuesto Woodstock (3 Days of Peace & Music) en  Ulster New York, año de 1968 y su símil mexicano el festival de Rock y Ruedas o conocido simplemente como Avandaro, cerca de Valle de Bravo en el Estado de México en 1971. Estos casos de colectivismo nos dan clara muestra del fenómeno que aquí tratamos de abordar como mera introducción de un tema que como cualquiera, es extenso y tiene como todas las cosas una historia detrás de sí, en ambos casos la cantidad de personas reunidas supero por mucho las expectativas de una sociedad dividida, trastocada por la guerra y de moral muy entrañada. Todos reunidos por la música, la psicodelia y la expresión de libertad en un mundo caótico, como siempre. Los ejemplos que he citado son reiterativos así como bien conocidos por la mayoría, además que sabemos bien algunas de las repercusiones que presentaron en la vida social y musical del planeta, sin embargo, para este articulo me gustaría mostrarles otro tipo de colectivo musical, misma algarabía, mismo móvil, si se puede considerar así, mas al caso el respetable lector tendrá la última consideración, no ejemplifico el colectivismo musical con el video en cuestión por mera coincidencia, empero, no deja de ser muestra clara de que no importando los motivos, el estilo, la condición social y hasta el estatus de diversos nichos sociales, los mismos fenómenos se hacen presentes de manera casi cinética.


¿En que momento adquieren estos contingentes, conciertos, grupos, movilizaciones, marchas, asaltos, desmanes y demás, el adjetivo de colectivos?, probablemente el termino no este tan sujeto a determinaciones demasiado estrictas como muchos otros para ser  admitido de esa forma. El psicólogo Carl Gustav Jung acuñó el termino “inconsciente colectivo” como una manera de expresión contenida en la psique humana que se encuentra mas allá de la razón1, en la psique, habitan una serie ilimitada de arquetipos, figuras y símbolos innatos que trascienden el tiempo y la cultura en todos los seres humanos en todas partes del mundo y que  forman parte en la armonía que surge de la unión del consciente con el inconsciente para lograr la plenitud del individuo. Por otro lado Carl Marx nos habla de “colectivismo primitivo”, él divide la historia humana de acuerdo a los medios de producción imperantes en cada época de la historia1, la cultura, al ser un reflejo de los cambios que sufren los medios de producción y esta a su vez, siendo factor preponderante en los colectivos que aquí observamos brevemente, define en buena manera la esencia de estos fenómenos sociales. Como ultima reflexión quiero añadir el inevitable factor empírico al planteamiento del tema, porqué,  es harto probable que todos y cada uno de nosotros hayamos participado en alguno de estos colectivos, del tipo que sea pero seguramente estuvimos alguna vez ahí, sólo basta recordar y poner en perspectiva aquella o aquellas vivencias. Todo sigue siendo parte del ir y el devenir de una sociedad que busca su identidad en un mundo que ha suprimido las costumbres, incita al hiperconsumo, moldea nuestras percepciones a través de los medios de comunicación y ha vuelto la libertad del individuo algo enajenable.