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KITSCH


Año 1,no. 6,2015.

| La Butaca. Cine

A veces es difícil definir algunos conceptos; aunque parece que todos sabemos qué significan, resulta imposible delimitar una definición de esa idea.

La mayoría ha ocupado la palabra “naco” en algún momento; aunque parece que identificamos bien lo que es y lo que no es naco, nunca podemos, sin embargo, explicarlo. Los mismo pasa con el cine kitsch. Se dice que algunas cosas sólo se pueden sentir; por ello, como la experiencia es lo más cercano que tenemos a una explicación, les comparto mi idea de cine kitsch mediante tres recomendaciones cinematográficas que funcionarán como un ejercicio para entender lo que es el cine kitsch.

Por Javier González / Febero 2015


Pink Flamingos de John Waters (1972)

Vamos a empezar con un clásico. Cuando alguien me habla de cine kitsch, ésta es la primera película que viene a mi mente:  Pink Flamingos. La cinta nos cuenta la vida de Divine (Harris Glenn Milstead) quien vive con su madre Edie (Edith Massey), con su hijo Crackers (Danny Mills) y con Cotton (Mary Vivian Pearce). Divine vive con su familia en un remolque, ostentando el título como la "persona más inmunda del mundo", muy cerca del matrimonio Marble, una pareja que vende droga en las escuelas y roba bebés para entregarlos en adopción a parejas de lesbianas. Ellos harán todo lo posible por quitarle el titulo de persona desagradable a Divine. Una película que todavía es controversial a más de 40 años de su estreno, llena de mal gusto y mierda.


Brüno de Larry Charles (2009)

Si alguien puede personificar al kitsch en la actualidad, es Sacha Baron Cohen, quien podría no ser del agrado de muchas personas, pero hay que aceptar que conoce perfectamente los puntos débiles de la sociedad en la que vive y sabe cómo exponerlos de la manera más hiriente posible. Después de todo, la crítica social es uno de los objetivos principales del movimiento. Brüno (Sacha Baron Cohen) es un reportero de moda, gay y austríaco; es despedido de su propio programa de televisión y abandonado por su amante Diesel (Clifford Bañagale), por lo que decide viajar a Estados Unidos acompañado por su asistente Lutz (Gustaf Hammarsten) para convertirse en "la mayor superestrella austríaca desde "Hitler", según sus propias palabras.

Quizás lo más perturbador de esta cinta es que los únicos actores son Sacha Baron Cohen y Gustaf Hammarsten, todo lo demás es broma montada para personas y estrellas de la vida real. Las reacciones, preocupaciones y declaraciones de la gente son reales.


La Gran Belleza de Paolo Sorrentino (2013)

Ganadora del óscar como mejor película extranjera en 2013, La Gran Bellezaes una oda al mal gusto, al mismo tiempo que hace una reflexión sobre el arte, lo artístico y los artistas. Jep Gambardella (Toni Servillo) llega a Roma a los 26 años, dentro de lo que él denomina “El vórtice de lo mundano". Debido a su increíble carisma para desarrollarse en las esferas culturales snob, decide que no quiere ser sólo un mundano más, pues él desea convertirse en el rey de lo mundano: no ser parte de las fiestas,  sino tener el poder de hacerlas fracasar. Gambardella se reúne constantemente con un decadente círculo de la élite cultural de la ciudad donde tratará de vivir la vida entre la falsedad de los supuestos artistas y la gente pretenciosa, pero su sensibilidad innata lo confrontará con la gran belleza de la vida. Hermosa y al mismo tiempo de mal gusto.


Lamentablemente, si creían que empezaban a entender el significado de lo kitsch, después de ver La Gran Belleza,  sólo se plantearán más preguntas. ¿Lo kitsch debe ser forzosamente de poco presupuesto y mal hecho? Yo digo que no, o quizá sí y yo me equivoco.