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Año 2 | No. 8 | 2015.

| Lugares de Muerte

Tanto la vida como la muerte, son estados que han sido nutridos, interpretados, entendidos y asumidos por la humanidad, a través de la historia, desde el punto de vista de la costumbre, la tradición, la religión, la filosofía o la cultura. Del concepto de la vida resulta relativamente sencillo hablar o escribir y suena hasta (cómo decirlo), alegre abordarlo como tema. Sin embargo el concepto de la muerte resulta ser, para algunos, un tema difícil de desarrollar. En lo personal no me causa conflicto tan grande que me impida compartirles, algunas formas de aludir el concepto de la muerte (que es el que me atañe en esta ocasión).

Por Jorge R. Rodríguez | Julio 2015


Cuando me muera y me tengan que enterrar 
quiero que sea con una de tus fotografías 
para que no me de miedo estar abajo 
para que no se me olvide como es tu cara 
para imaginar que estoy contigo 
y sentirme un poquito vivo
para imaginar que estoy contigo 
y sentirme un poquito vivo …

Caifanes.

 

Desde el origen de la humanidad y en diferentes culturas, los rituales alrededor de la muerte son diversos. Mientras unos intentaban conservan el cuerpo de los muertos (Egipto), para conseguir la vida eterna, otros ofrendan el cadáver a la vida para lograr la reencarnación (Tibet). A pesar de ten diferentes entre si los rituales funerarios en el mundo,  existe una característica común en casi todos ellos y es que dichos rituales están marcados (como es natural esperarse al perder a un ser querido), por el dolor, tristeza y por supuesto ausencia de la vida; pero en México (como es sabido en casi todo el mundo), existe una peculiar forma de “convivir” con la muerte.

 

El Día de Muertos, Costumbre declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, es una  fiesta que consiste en  recordar cada año en el mes de Noviembre (principalmente el 1o y 2o día), a la persona que falleció. El ritual, que casi todo mundo conoce, consiste en adornar las casas; así como también  visitar y adornar las tumbas y de los familiares, o seres queridos que han muerto, con: papel picado, flores y velas. Además de preparar gran variedad de comida y dulces típicos, con lo que pretenden recibir  a los muertos (en una idea de resurrección) en una gran fiesta de convivencia con los que aún viven y los recuerdan.


Tratándose de culto a los muertos no  es necesario esperar una fecha específica para recordarlos. Y a mi parecer no solo los familiares y parientes cercanos se merecen recordarlos de vez en vez. Así que pienso en también recordar aquellos que en vida se ganaron el cariño y respeto de nosotros los vivos, así que ¿Por qué no empezar con los ancestros? (después de todo de alguna forma se ganaron el cariño de todos los mexicanos, ¿Tengo razón?).

Además de ser históricamente interesante, es redituable culturalmente y  divertido si lo vemos como una forma de salir de la rutina. Si tú, amable lector, concuerdas conmigo te recomiendo visitar la zona arqueológica de Teotihuacán y convivir espiritualmente con los antepasados. Este lugar está ubicado en el municipio de Teotihuacán, Estado de México.

Ya sé que pensaras: ya la conozco o ya la he visitado. Pero te aseguro a que no tienes una foto junto al reconocimiento de la UNESCO como patrimonio cultural; o peor aún, si no tienes una selfie con una máscara (elaborada por los artesanos de alrededor del lugar), en la cima de la pirámide del sol tu vista NO CUENTA! Así que aquí te dejo la información básica para visitar este fabuloso lugar. Podría apostarte que no recuerdas muchos datos interesantes del lugar.

Horario 
Zona Arqueológica 09:00 a 17:00 hrs.
Costo de ingreso
$64.00 pesos por persona (exija y conserve su boleto porque lo debe mostrar en los museos y demás puertas).  Permiso para videocámaras $45.00 para equipo NO profesional.
Estacionamiento 
Autos: $45.00

Muchos escritores (poetas, novelistas, guionistas, etc.), se han encargado de plasmar una visión literaria sobre los muertos pero, ningún poeta ha plasmado tan bien el deseo de volver a revivir a los muertos como lo hiciera Jaime Sabines en su célebre poema, Qué costumbre tan salvaje.

“Yo siempre estoy esperando a que los muertos se levanten, que rompan el ataúd y digan alegremente: ¿Por qué lloras?”

Se imaginan la locura de leerle ese poema a Benito Juárez García, o a la esposa de este notable personaje mexicano Margarita Maza de Juárez; Ignacio Zaragoza Seguín o  Ignacio Comonfort de los Ríos. Ya me imagino el revuelo que se armaría si se hicieran realidad los deseos de J. Sabines de revivir a los muertos. Pero si desean intentarlo, pueden hacerlo en Panteón de Dolores Rotonda de los Hombres Ilustres, ubicado en Av. Bosques 1, América, Miguel Hidalgo, 11100 Ciudad de México, D.F. Te aseguro que es una locura que te hará descubrir muchas “curiosidades muertas”, y recordar nombres que seguro estudiaste la primaria o secundaria.  Además de ser un gran lugar bastante tranquilo para leer hasta morir.


Estoy seguro que si les contara de alguna otra forma de “convivir con la muerte”, en el Distrito federal y sus alrededores, seguramente muchos de ustedes pensarían en tantas cosas diferentes a las que tengo en mente y otros, sin duda, concordarían conmigo en otras tantas. Creo que todos, los que vivimos en la Ciudad de México y sus alrededores, en algún momento de nuestras vidas usamos expresiones como: el trafico esta para morirse, hay fiesta a morir, muero de felicidad, muero de cruda, etc.

Lo que no tengo por seguro es que todos nos expresáramos así: “Tengo un hambre de muerte”. Pero si di ese fuera el caso y estás dispuesto a “comer una vaca” para saciar ese apetito, o si consideras que eres de buen comer,  tengo dos opciones para ti

“Huaraches gigantes de Neza”

Apuesto a que no podrás comerte uno tu solo por mucha hambre que tengas. Los “Huaraches gigantes de Neza”  Atendido por la familia Meza Mendoza, el popular puesto esta ubicado en Rosas de Mayo esq. Av. Gustavo Baz Prada (Municipio de Nezahualcóyotl, Colonia Benito Juárez; Estado de México),son una opción para un grupo de 7 a 10 personas con buen apetito. En ese lugar se prepara un Huarache especial llamado “Niño pobre”.

El “Niño pobre” es un huarache con más de 6.5 kg de peso y más de 10 ingredientes en su preparación que son: tortilla gigante de maíz, frijol, bistec, chuleta, carne enchilada, carne al pastor, pechuga de pollo, longaniza, huevo, salchicha, tinga, chicharrón, queso y salsa.

Si no tienes con quien ir a disfrutar de este agasaje, invita al equipo Marnuj, puedo asegurarte que es la opción ideal para “matar tu hambre”.



“Hamburguesa gigante”

Si prefieres algo igual de grande pero te gustaría sustituir la masa por el pan, te sugiero que visites el puesto ubicado en la esquina de avenida Toluca y avenida Valle de México en la colonia Cumbria (Cuautitlán Izcalli; Estado de México), donde se preparan unas hamburguesas al carbón como jamás habías visto y comido.  La hamburguesa “Mega” es la especialidad de este puesto y está preparada con un Kg de carne y un bollo mandado especialmente para el tamaño de dicha hamburguesa.


Y ya que“el pez por su propio boca muere”,  no me hago responsable de la muerte por indigestión si es que te atreves a poner a prueba la capacidad de  tu estómago. Pero no te asustes! En cualquiera de las dos opciones que elijas (si te asustas a la mera hora) puedes pedir una quesadilla, huarache, hamburguesa o antojo de tamaño normal.

Te aseguro que encontraras sorprendente  la forma en que puedes deleitarte e cualquier lugar que elijas visitar. Además pueden ser una gran recompensa, para disfrutar un viernes fuera del D.F. después de salir del trabajo  y lidiar con el tráfico, que en esta ciudad también es de muerte…