La industria de la pornografía es uno de los activos económicos más importantes para los países, ya que al igual que el alcohol y el sexo, por sí sola vende, como el caso de la más importante: la de Estados Unidos, que genera más de 10 mil millones de dólares por año.

Por Yuriko Barrera.


La pornografía surgió con la aparición de la fotografía, pocos años después del daguerrotipo, en las que se realizaron las primeras  fotografías de desnudos y las primeras fotos de parejas en el momento del coito, mientras que con la invención del cinematógrafo se amplió aún más la producción de pornografía, principalmente los años siguientes de la Segunda Guerra Mundial.

En Estados Unidos, la revolución sexual de los años sesenta permitió que temas de sexualidad se trataran de manera abierta, por lo que una consecuencia de tales cambios sociales fue la producción gráfica de material de contenido erótico, como la película El inmortal Sr. Teas, del realizador Russ Meyer en 1959, que fue un parteaguas al explotar el desnudo femenino como recurso erótico en el cine, creando así un nuevo género cinematográfico: el nudie.


Así pues, en los años 70 se realizaron una serie de películas, algunas con notable éxito comercial como Garganta profunda, Tabooe Inside Jennifer Wells.

Pero fue durante la década de 1980 que la pornografía llegó al público a través de videos, logrando que millones de personas en todo el mundo pudieran ver películas porno en la privacidad de sus hogares sin tener que asistir a un cine. Por ello, la llegada del Internet hizo posible que las películas de Jean Yves Le Castel, estrella porno y director; Rocco Siffredi, actor, productor y director; Jacobo “Charming” Tacher, actor y productor, y Cristoph Clark marcaran un antes y un después en la historia de la industria pornográfica.

Recientemente se ha puesto énfasis a esta industria gracias a las grandes cantidades de dinero que se mueven en dicho giro, ya que es rentable, especialmente en Internet, pues muestra un sinfín de variantes y etiquetas para todos los gustos, fantasías, prácticas, posiciones y orientaciones sexuales, haciendo de este negocio un sitio altamente redituable que ha cambiado la forma en cómo vemos al sexo y el mismo acto sexual y sus múltiples variantes.



El internet y el porno

Durante una entrevista con Cristina, creadora de la página Sexofacto, sitio web dedicado a la publicación de fotografías o gifs animados con corte erótico, nos comentó que la industria pornográfica sí ha logrado cambiar la forma en que las personas han visto el sexo, tanto para bien como para mal.

Ahora, gracias al internet, el porno se ha vuelto muy accesible, logrando con ello que se tenga un mayor impacto en la sociedad como el hecho de dar ideas sobre prácticas y posturas para perder la rutina y la monotonía en una relación, aunque –advierte– para aquellas que piensan que el porno es como el sexo real, quizá los ha impactado de forma negativa. “Todo depende del lente con que se mire”.

Considera que el boom del porno ha venido con el internet, debido a que anteriormente, quien estaba interesado en consumir algún producto erótico-pornográfico tenía que ir a comprar una película en VHS o alquilarla en alguna tienda, por lo que muchas personas no tienen el coraje o les da pena hacerlo. Lo que ha generado el internet es que la pornografía “esté ahí, disponible para el que busque, gratis y sin muchas restricciones”, señala.

Y para ella, tanto el sexo como el porno les resulta algo diferente. Y explica: “el porno, el de estudio, es una puesta en escena elaborada para el disfrute visual, al igual que una película normal, por lo tanto es una representación a veces muy alterada de la realidad. Claro, también tenemos el porno amateur, que en esta área sería como el porno documental. Éste, a mi parecer, es un reflejo más parecido al sexo real”.

Al cuestionarle sobre la publicación de imágenes de corte erótico en su sitio web, tanto que ella colecta de la red como aquellas que son enviadas por los seguidores de la página Sexofacto, Cristina comenta que, en un sentido estricto, lo que publica sí es pornografía, pero su Tumblr “es una recopilación de imágenes o vídeos que estimulan mis sentidos y, por lo tanto, me gusta compartirlo”.