Los Ocultos    De Película

Cuántas veces no hemos escuchado relatos extravagantes que nos dejan con el ojo no cuadrado sino en cubitos, relatos que se asemejan a nuestra realidad pero a la vez se ven tan lejanos e inexistentes que, de repente no los creemos, pero que de un instante a otro descubrimos que podrían estar más cerca de lo que pensamos. Y hallamos en ellos partes de persecuciones religiosas, disputa por poder político, secretos negados a la humanidad; acciones que denotan el egoísmo ruin de los seres humanos, por el cual se merecen el castigo de no poder ascender a otros espacios y quedarse atrapados en la Tierra, cuando ésta se colapsa sin remedio…

Por Itzel Santos

Bien, para los amantes del misterio y de la vida en otros planetas o incluso de la tierra en el futuro, en este número les recomendaremos algunos libros para quitarles el sueño y hacerles sentir que nada a nuestro alrededor es lo que parece, aunque se mimetice con nuestro entorno incluyendo nuestras costumbres…

"Tenían en el planeta Marte, a orillas de un mar seco, una casa de columnas de cristal, y todas las mañanas se podía ver a la señora K mientras comía la fruta dorada que brotaba de las paredes de cristal, o mientras limpiaba la casa con puñados de un polvo magnético que recogía la suciedad y luego se dispersaba en el viento cálido”…

Crónicas Marcianas de Ray Bradbury: es un libro excelente conformado por cuentos que anuncian la llegada del fin de la Tierra y la exploración de otros sitos en el infinito galáctico; con escenarios futuristas sumergidos en arenas de dunas azules, donde la telepatía y el amor pueden ser ciertos, donde el tiempo no pasa y sólo se detiene como un tenue suspiro del alma perdido en la rareza ambiental de Marte. Libro totalmente recomendado para los amantes de realidades alternas que tocan los confines de su mundo tangible, como el que queda al alcance del dedo índice cuando señalamos nuestro propio reflejo en el espejo…

Pero si el futurismo no es lo suyo, quizá las sociedades secretas sean su ideal de acompañantes por nuestros caminos de inciertas realidades; recordemos que incluso en la última década esta línea a tomado auge en súper producciones Hollywoodenses, que por cierto han tenido bastante pegue. Tal vez porque no son nuevas, quizá en ello reside su encanto, mismo que nos envuelve en un presente que trae de siglos atrás misiones empolvadas por el tiempo y la mala memoria de la humanidad, que van desde lo puramente ritual, pasando por lo religioso y terminando en la obtención de poder, poder político e intereses económicos sumamente inflados. No por nada Humberto Ecco, se encargaría de escribir varias novelas que tienen que ver con misterio, filosofía y conocimiento, como en su libro En el nombre de la rosa; situada en época oscurantista, donde el conocimiento se encuentra protegido por las paredes de un monasterio. El conocimiento siempre ha sido sinónimo de poder, recordemos que no por nada de estos grupos “Secretos” surgen elitistas y protegen información “no adecuada” para el resto de los mortales. En esta novela podrán encontrar incluso una serie de asesinatos como hilo conductor, mismo que les aderezará las noches de insomnio.










Además de los 2  ya mencionados, dentro de la misma línea podemos encontrar otros títulos bastante recomendables como:

La guerra de los mundos  y La máquina del tiempo,ambos textos de H.G Wells. Del primero hay que recordar la adaptación estadounidense, hecha para radio por Orson Welles en 1938, la cual fue tan real que ocasionó histeria entre los radioescuchas Neoyorkinos, dejando a su paso un verdadero caos en el que las personas trataban de huir de los ataques de seres de otros planetas.

Pero el futurismo no sólo lo encontramos de visita en nuestro planeta con la llegada de seres de otra galaxia, también lo hayamos en un futuro distorsionado  de la tierra, como el visualizado por George Orwell en su novela 1984, en donde la estructura social en la tierra es caótica y represora, pues todo lo que hacen,  ven,  comen, escuchan y platican está absolutamente controlado por el Estado, ¿a caso les suena?

Y  bueno, si quieren rematar con la idea de un mundo controlado hasta los genes, pueden leer Un mundo Feliz de Aldous Huxley, que también nos muestra una visión de la tierra en donde ya nada es como solíamos recordarlo y en donde las relaciones sexuales ya no son lo IN para procrear, pues lo nuevo es la probeta en serie.

Ya que si de sociedades secretas se trata, Momo de Michael Ende no puede ser ni saltado, ni menospreciado por considerársele literatura para niños y adolescentes; aseguramos que en medio de sus páginas, quien se atreva a leerlo en la edad adulta, terminarán encontrando las características de la mafia de los hombres de gris, comenzará a verles por doquier y querrá quemar portafolios hasta de sus compañeros en la oficina.

Si se quieren poner más rudos y experimentar paranoia, los invitamos a que lean El péndulo de Focault de Umberto Eco,  que es una entretenida novela en donde reafirmarán que la realidad siempre supera la ficción y, que un juego de persecuciones y sociedades secretas, se podrían manifestar en cualquier momento y  ser enrolados en distintos embrollos medievales como los personajes.








¿Lo suyo es más tipo road movie? La cripta de los Templarios de Manuel Nonidéz les será apetecible, pues se trata de la historia de dos caballeros del Temple, los cuales huyen con el afán de proteger sus más grandes secretos antes de ser alcanzados por la mano de los inquisidores franceses. Los escenarios: sombrías y abandonadas tumbas medievales, así como caminos largos donde antes hubo bosques inmensos. Y qué decir del El pergamino perdido de los Templarios de Andrew Sinclair, novela que relata como un manuscrito fue extraviado por los monjes guerreros del Temple y, como éste pasó de mano en mano por la corte escocesa; todo ello develando secretos del santo grial envuelto en conspiraciones y escondites.


En fin, esperamos  que con estos libros sus noches se cubran de cielos estrellados, de galaxias, naves y cohetes, de encuentros en desiertos desolados, de cabalgatas por caminos boscosos, de puertas secretas entre los muros de abadías, de pergaminos viejos que huelen a eternidad y; que sus latidos se aceleren por pasión, por emoción, por incertidumbre, por vértigo, ganas de protesta y  exigencia de develación.